Back in White: cuando la Gibson DG-335 celebra un nuevo capítulo de Foo Fighters

Mis à jour le 19/08/2026 | Publié le 05/05/2026

Back in White: cuando la Gibson DG-335 celebra un nuevo capítulo de Foo Fighters

Mis à jour le 19/08/2026 | Publié le 05/05/2026

El lanzamiento del último álbum de Foo Fighters actúa como un recordatorio: el de una banda que, desde hace décadas, mantiene una intensidad poco común en el panorama del rock. Entre la herencia del grunge y la potencia moderna, Dave Grohl sigue encarnando una visión visceral y sincera de la música. ¿Y qué mejor que una guitarra a su imagen para celebrar esta nueva etapa? La llegada a la tienda de una Gibson Dave Grohl DG-335 Collector’s Edition, en su mítica acabado Alpine White resuena como una auténtica celebración dedicada a este sonido atemporal.

Algunas guitarras no se limitan a seguir la historia del rock. Se inscriben inmediatamente en ella, como algo natural. Eso es exactamente lo que ocurre con esta Gibson DG-335, una pieza tan rara como deseable, que aquí se ofrece con un número de serie muy bajo.

Gibson DG-335: el ADN híbrido de la guitarra de Dave Grohl

Inspirada directamente en la icónica guitarra de Dave Grohl, la DG-335 recupera el ADN híbrido que constituye toda su singularidad: una combinación perfecta entre una Gibson ES-335 y una Gibson Trini Lopez. El resultado es una semi-hollow de aspecto inmediatamente reconocible, pero con una actitud decididamente rockera, diseñada para conquistar los estadios.

Sus orificios en forma de rombo, su pala inspirada en las Firebird y sus potentes pastillas humbucker la convierten en una formidable máquina de directo, pensada para ofrecer tanto groove como saturación. No es casualidad que Dave Grohl utilice este modelo, especialmente en su acabado Alpine White, sobre el escenario con Foo Fighters desde 2021, una versión que se ha convertido en muy poco tiempo en absolutamente icónica entre los fans.

Una Gibson Dave Grohl DG-335 Collector’s Edition ultralimitada

Pero este modelo Collector’s Edition va aún más lejos. Producida en solo 50 unidades en todo el mundo, esta serie ultralimitada ya se perfila como un auténtico Santo Grial para los coleccionistas. Cada guitarra, salida del Gibson Custom Shop, disfruta de un nivel de acabado excepcional, fiel al espíritu de los modelos vintage y, al mismo tiempo, con prestaciones modernas. En otras palabras: una pieza exclusiva de una serie que ya es prácticamente imposible de encontrar. El tipo de instrumento que no pasa dos veces por las mismas manos.

Por cierto, esta no es la primera DG-335 excepcional que pasa por la Shop. Algunos recordarán esta versión prototipo firmada procedente del Custom Shop, una guitarra fuera de lo común que ya había dejado huella hace algunos años.

Más que una guitarra signature, esta DG-335 es un símbolo. El símbolo de un sonido, de una época… y de un músico que sigue haciendo vibrar el rock contemporáneo. Una futura pieza de colección. Sin ninguna duda. Así que celebra a Foo Fighters con el álbum, con su concierto de junio en París o, mejor aún, ¡con esta guitarra!