Durante décadas, el Super Bowl Halftime Show no solo ha sido el evento deportivo más visto en Estados Unidos, sino que también se ha convertido en un escenario privilegiado para actuaciones musicales históricas. Antes de que Green Day trajera su punk californiano en 2026 para abrir el espectáculo, muchas guitarras ya habían resonado. Entre los artistas que dejaron su huella en este momento excepcional, varias figuras emblemáticas del rock ofrecieron a los aficionados de la guitarra momentos inolvidables, demostrando que la energía de seis cuerdas puede electrizar un estadio entero.
Uno de los momentos más icónicos sigue siendo la actuación de Prince en el Super Bowl XLI en 2007, cuando el maestro electrizó Miami bajo una lluvia torrencial con su guitarra. La silueta de Prince tocando “Purple Rain” bajo la tormenta es uno de los instantes más míticos en la historia de los halftime shows: un verdadero homenaje al poder expresivo de la guitarra eléctrica, donde cada nota parecía resonar con la propia tormenta.
Un año después, Tom Petty & The Heartbreakers llevaron el rock clásico al Super Bowl XLII, desatando al público con sus riffs directos e intemporales. Con guitarras emblemáticas como la Rickenbacker 1964 de Petty, la banda interpretó canciones como “Free Fallin’”, “American Girl” y “Running Down a Dream”, consagrando estos instrumentos en la historia de la música en vivo dentro de un contexto deportivo seguido a nivel mundial.
Entre las actuaciones más espectaculares para los amantes de la guitarra, The Who en el Super Bowl XLIV en 2010 ocupan un lugar especial. La banda, legendaria desde los años 60, demostró que la energía del rock puede permanecer intacta incluso en el escenario más grande del mundo. Pete Townshend ofreció sus riffs nerviosos y power chords característicos en su Fender Stratocaster y Gibson Les Paul, mientras Roger Daltrey acompañaba con su voz. El set incluyó clásicos como “Baba O’Riley”, “Pinball Wizard” y “Who Are You”, transformando el estadio en un auténtico concierto legendario. La intensidad y precisión con la que se interpretó el show recordaron al público que el rock británico clásico no ha perdido nada de su fuerza en el siglo XXI.
Otras leyendas del rock también dejaron su marca en el Super Bowl. Entre ellas, Slash, el legendario guitarrista de Guns N’ Roses, aportó su virtuosismo y estilo inconfundible. Con su icónica Gibson Les Paul, sus solos punzantes y riffs poderosos electrizaron al público, recordando la posición central de la guitarra en el rock contemporáneo y en estos momentos televisivos de alcance mundial.
Otros grupos, como Bruce Springsteen & The E Street Band o los Rolling Stones, confirmaron la importancia de la guitarra en este evento cultural, con solos deslumbrantes y riffs memorables. Los grandes artistas del rock en el Super Bowl transformaron así un evento deportivo en una celebración universal de la música y la guitarra, demostrando que los propios instrumentos pueden convertirse en íconos vivos cuando las leyendas los hacen sonar.
